martes, junio 20, 2006

El deseo

Frank Morris era un hombre que tenía una obsesión. Otros como él coleccionaban montañas de periódicos o kilómetros de cintas; o se pasaban toda su vida tratando de inventar un sistema infalible de apuestas, o un método seguro de hundir el mercado de valores. La obsesión particular de Frank Morris era la magia.

Vivía solo en una habitación alquilada, y sólo tenía un gato por compañía. Las mesas y las sillas de la habitación estaban repletas de libros y manuscritos antiguos, las paredes cubiertas con herramientas propias de un brujo, y los armarios llenos de hierbas y esencias mágicas. La gente le dejaba solo, y a Frank le gustaba que fuera así. Sabía que algún día terminaría por encontrar el hechizo adecuado, que entonces aparecería un demonio y le concedería un deseo glorioso. En eso soñaba por la noche; y por la mañana seguía trabajando en sus fórmulas. Su gato negro estaba echado cerca, con los ojos amarillentos medio cerrados, como si fuera la misma alma de la magia. Y Frank siguió trabajando, analizando las permutaciones infinitas de sus fórmulas.

Se había acostumbrado tanto al fracaso, que el éxito lo tomó por sorpresa. Una nubecilla de humo apareció en el pentágono trazado en el suelo. Un demonio adquirió forma lentamente; y Frank, que tanto había anhelado aquel momento, se encontró temblando de miedo. De algún modo, durante todos aquellos años nunca había llegado a decidir exactamente qué pediría cuando apareciera un demonio.

La nubecilla de humo se convirtió en una enorme forma gris. Frank deambuló de uno a otro lado de la habitación, se retorció las manos, acarició al gato, rechinó los dientes, se mordió las uñas y trató desesperadamente de pensar. Un deseo y sólo un deseo, ésa era la regla. Pero, ¿qué podía pedir? ¿Riqueza? ¿O acaso el poder era más valioso? ¿Debía considerar la eventualidad de pedir la inmortalidad? ¿O sería más seguro un deseo algo más modesto?

Ahora, el demonio ya había adquirido su forma. Su cabeza puntiaguda rozaba el techo y sus labios se hallaban retorcidos en una expresión demoníaca.

--¿Cuál es tu deseo?-- preguntó el demonio con un tono de voz tan fuerte que tanto Frank como el gato retrocedieron.

Pero, después de veinte años de esfuerzos, Frank quería pedir el mejor deseo posible. Volvió a pensar en las diversas ventajas que le ofrecían el poder, o la riqueza, o la inmortalidad. Y entonces, cuando estaba a punto de decidirse, vio que el demonio le miraba con una sonrisa burlona.

--Es algo irregular--dijo el demonio--, pero creo que cumple con las condiciones.

Frank no supo sobre qué estaba hablando el demonio. Entonces se sintió invadido por una oleada de vértigo, y la habitación se oscureció. Cuando recobró la visión, Frank vio que el demonio se había marchado.

«Una ocasión perdida», pensó. El demonio había desaparecido y todo seguía como antes.

Bueno, no exactamente igual. Porque Frank notó que sus orejas se habían alargado, y que su nariz se había agrandado aún mucho más. Tenía un pelo grisáceo en lugar de su piel, y le había salido un rabo. ¡Aquel demonio traicionero le había convertido en una bestia!

Entonces, Frank escuchó un ruido tras él. Y se dio cuenta de lo ocurrido. Echó a correr con la velocidad que sólo da la desesperación, alrededor de una habitación que ahora se cernía enorme sobre él.

Un solo golpe cayó sobre él, y vio un rostro con bigotes y unos dientes gigantescos listos para morder...

Y Frank supo entonces que sus dudas habían provocado su ruina. Ahora, le resultaba horriblemente evidente que su gato había tenido un deseo antes que él..., un deseo que el demonio había aceptado.

Y, del modo más natural, su gato había deseado cazar un ratón.


Autor: Robert Sheckley

P.D. Este es el último de tres cuentos aleccionadores de Robert Sheckley, reunidos en una edición de la serie de libros Gran Super Terror, son unos de mis favoritos...

5 caminantes pasaron por acá...:

simbol dijo...

Ya que continuas tenebrosa, te pongo algo de Baudelaire, en Las Flores del Mal


Remordimiento Póstumo


cuando por fin reposes mi bella tenebrosa
bajo el oscuro marmol erguido en monumento
y tengas por alcoba y único aposento
El humedo recinto de la lóbrega fosa

Cuando la piedra oprima tu carne temerosa
sujete tus caderas de blando movimiento
impida que palpite tu corazón contento
y que tus pies reanuden su marcha veleidosa

La tumba, confidente de mi ahelo infinito
porque la tumba siempre comprenderá al poeta
Te dira: que has logrado cortesana incompleta
con no haber conocido lo que es el sufrimientoi
y te hurgará el gusano como un remordimiento

Anónimo dijo...

Hola Andre! Me di una vueltita x aca para ver que habia de nuevo ;-) y veo que tus visitadores con gente de clase :-) mira vos...me encuentro con el poeta maledetto de Baudelaire!
Mira, estuve leyendo un monto de blogs, segui tus links y al mismo tiempo los links de tus links y la mayor parte de los blogs que encontre son una verdadera mierda. No es para quedar bien pero por el momento el unico que tiene cosas decentes para leer es el tuyo, lo demas es pura cyber-pornografia.

Ya que estamos te cuento que hace 3 dias comence mis malditos examenes...en italiano no me fue muy bien, escribi un articulo sobre la ciencia (quise hacerme la intelectual!) y como en mi clase eran 73 personas y todos murmurban me quedo la mente en blanco y escribi solo una pàgina :-( que horror...soy una boluda, me sente en el primer banco y no me lleve nada para copiar...quien sabe...se ve que se me subieron los humos a la cabeza...que pelotuda.
Al menos en el examen de ingles me fue re bien, pues soy la mejor de la clase ;-) y en el examen de todas las materias tambien me fue bien, pues me copie todo porque nos dejaron copiar.

Ahora me falta el oral, me prepare una tesis sobre el Positivismo y el Decadentismo y los poetas simbolistas...espero no confundirme...
Ahora deberia estar estudiando, o en el lago tomando un poco de sol porque estoy mas blanca que una mozzarella...
Me corte el pelo y no me gusta, si antes parecia la virgen del pueblo, porque lo tenia re-largo, ahora parezco una bambina de 10 anos. Ademas me lo pinte de nuevo de rubio pero me quedo color zanahoria porque el rubio no me agarra bien...no se, parezco una loca recien salida del manicomio, ahh ademas me saque todas las cejas y me las pinto con el làpiz, hasta encontrar la forma adapta asi me hago definitivamente un tatuaje, ah si si porque cuando voy a la playa y me meto en el agua se me borran :-))

Bueno, este es el resumen de mi patetica vida :-)
Un besote....

Anónimo dijo...

Me olvidaba, no se si te dije que ya subi tu articulo...te lo habia dicho?
htpp://es.geocities.com/haruspex_fulguratores/andre

:-)

Ahhh y tambien me olvidaba, anda a bravenet.com que vas a encontrar un monto de cosas para tu blog. Al principio parece dificil pero es una boludez

Catalina dijo...

buenisimo.

me encantó!!

ADCL dijo...

Simbol: me encanto el toque tenebroso de este poema, sin remordimientos...

Boluda anónima: jajajaja gracias por el resumen... por cierto me gustaria verte con ese nuevo corte y color de pelo :-P

Nataliac: a mi también desde la primera vez que lo leí :-)