jueves, julio 06, 2006

Si, lo sé, es solo un juego…

Pero no puedo evitar sentirme así, ¿Qué se le hace? En mundiales de fútbol anteriores ya me había acostumbrado a la decepción temprana de la derrota, a la falta total y absoluta de favoritismo, este mundial también empezó así, pocas esperanzas, solo ganas de ver los partidos… pero entonces llego el flagelo de las victorias y los goles. ¡Que vaina!

Me paso por la mente desear ser diferente en este momento, que el deporte no me importara en lo más mínimo, imposible… Me pregunto porque razón este evento ejerce una influencia tan poderosa en el ánimo de las personas. Sorprende la capacidad que un mundial de Fútbol tiene de paralizar a todo un país e incluso de enemistar a la gente, casi como una guerra…

Pero de algo si estoy segura, ahora que la selección alemana esta eliminada, lo que antes podría definirse como la euforia pura, dio paso a la completa indiferencia (y tristeza lo confieso). Pero al menos solo es eso, pues he visto a mí alrededor muchas personas a las que la derrota los ha afectado de formas muy diferentes, y unas peores que otras…

Algunos discutiendo con sus amigos y casi culpándolos de su perdida solo porque estos hinchan por el otro equipo, otros con una depresión tan profunda que se comportan como autómatas, muchos cambiándose inmediatamente de selección, botando las banderas y las pinturas para comprar otras, aprendiendo entonces nuevos bailes y cantos…

En mi país el fútbol no es el deporte más popular, no tenemos aún una representación ganadora, últimamente al menos hemos logrado salir del fondo de la clasificación, gracias a una nueva generación de la selección cariñosamente apodada la vinotinto, y aunque igual estemos en el fondo, pues al menos ya no lo hacemos pasando tanta pena.

Los venezolanos estamos acostumbrados que cada cuatro años nos convertimos en fanáticos de variedad de países, sobre todo los latinoamericanos. Algunas personas me preguntan con un poco de molestia ¿Por qué le hinchas a Alemania? La respuesta que más asomo por mi cabeza era: “Porque me da la gana” o “Seguramente por una mejor razón que la de hinchar por un vecino que no nos para bola”, pero me detenía a explicar (a veces) que era cuestión de recuerdos infantiles y actitudes, siempre he admirado más el trabajo duro que el talento, sobre todo la capacidad de creer en uno mismo y no rendirse nunca…

Acá lo máximo es el béisbol, y como buena magallanera que soy (fanática del equipo Navegantes del Magallanes), estoy acostumbrada a las derrotas en medio del favoritismo y a las victorias en un clima de pesimismo… sobre todo al sufrimiento extremo al ganar a última hora cuando ya las personas se están yendo a casa o están apagando los televisores.

Así que esta derrota de Alemania frente a Italia, no es algo que me tome completamente desprevenida… ¿Entonces porque estoy como de luto? Al principio pensé que debía disimular y comportarme, caramba no me pondría a llorar por un juego de fútbol, seria el colmo de los colmos, aún no lo he hecho (en este mundial), y no me hace sentir mucho mejor…

Pero ¿Saben que? Al diablo, no me voy a avergonzar por que me duela un juego de fútbol o de béisbol, ¡incluso uno de bolas criollas! no tengo porque contenerme solo para que la gente no me vea como una loca, total ya yo sé que estoy un poco loca, así que me parece que unas lagrimitas no están demás… de todas maneras aún queda un partido por ver, el del tercer puesto, y tal como dicen por ahí, el tercero siempre será mejor que el cuarto…

P.D. Será para la próxima... al final ¿todos ganamos? o ¿todos los demás perdemos?

1 caminantes pasaron por acá...:

ADCL dijo...

Nunca un tercer lugar me supo tanto a gloria !!!!!