jueves, agosto 24, 2006

Cerrado... por un tiempo

He tomado la decisión de cerrar este blog por un tiempo... no sé por cuanto. Lo lamento mucho por aquellas personas que me visitan de vez en cuando. Entre tantas cosas, estoy pasando por un momento difícil y lamentablemente no podré dedicarle la atención que se merece. Debo hacer algunas cosas... Quisiera volver, más temprano que tarde, y ojala que aún algunos de ustedes lo recuerden y se paseen por acá. Gracias por aquellos que me han acompañado en este camino... Espero que este no sea un adios, asi que ¡Hasta luego!

jueves, agosto 17, 2006

Dicen que soy mala...

Ya estoy tan acostumbrada a escuchar que me digan "que mala..." y todas sus variantes... Pero yo sigo insistiendo que soy un ¡Ángel! lo que pasa es que mis alas están atrofiadas, y para mostrárselas tengo que voltearme, y expondría mi trasero... así que no será tan fácil demostrarlo después de todo... que lástima...

miércoles, agosto 16, 2006

Aquella vieja y profunda necesidad

Dicen que lo más importante es amarnos a nosotros mismos, se supone que esa es la base para que los demás logren amarnos también… Yo no estoy segura del estatus de mi autoestima, pero si estoy segura que nunca he sido amada… y es una certeza que me amarga por dentro aunque evite pensar en ello. Durante casi toda mi vida he sentido esa necesidad, y la mayoría de las veces me ha costado admitirlo, casi siempre finjo que no me afecta, que no es necesario, que lo importante es lo que yo sienta y cuanto me ame, pero ¿A quien engaño? a nadie, solo intento engañarme a mí misma…

Todos pasamos por diferentes etapas, y esta necesidad no se escapa de ello. Cuando niña solo deseaba afecto, atención y cariño… como todos. Pero casi nunca lo recibí. Luego, un poco más tarde empecé a comprender que era más complicado, pensaba que los sentimientos hacia nosotros no aparecían de la nada como producto de un deseo al viento, aunque sentía que los merecía... pero supuse que había que ¡ganárselos!, entonces me esforzaba… Sin embargo, no importaba lo que hacía o no hacía, nunca daba frutos, no conseguía nada de aquellas personas de las que añoraba amor y comprensión…

Tampoco es que no me siento querida o necesitada, tengo a mis pocos amigos, los cuales me hacen sentir importante y sobre todo útil, además de algunos miembros de mi familia que me expresan su afecto, personas que han estado cerca de mi desde de nací y otras que se han ido incorporando en ciertos momentos de mi vida. Con todos ellos comparto, y se que les preocupo, me quieren sinceramente, incluso les hago falta… También tuve una relación de muchos años en la cual a pesar de todos los problemas y dificultades, me demostró muchas cosas…

Pero cuando hablo de ser amada, me refiero a un nivel diferente, un sentimiento que va más allá… es ya no estar sola sin importar quien me rodea, encontrar alguien con el cual compartir algo más profundo… Saber que me conoce realmente, no solo lo que muestro… que me comprende y acepta tal como soy. Ser su complemento, que siempre estemos juntos incluso cuando no lo estamos. Pero sobre todo que me necesite como a su vida, que sienta que sin mi una parte de el muere, inspirarle las emociones más intensas, una pasión salvaje, o solo paz…

¿Acaso es mucho pedir? pues si, aunque piense que no es imposible… Antes me preocupaba ser capaz de sentir lo mismo por alguien, pero ya no… no pido algo que no pueda dar, ni más ni menos… y hasta ahora para justificar que no lo conseguía, tenia un placebo, me decía que si no ocurría era porque no me conocían, al menos no la esencia de lo que soy, porque jamás me abro lo suficiente, supongo que a todos les pasa igual, pero lo mío es extremo. Y llegado el momento al conocerlo y reconocerlo, me mostraría tal cual soy, sería tan simple…

Resulta que ya no cuento con ese placebo, mi excusa ha dado un vuelco, porque por primera vez en toda mi vida me nació abrirme con alguien más… No fue algo calculado, fue tan espontáneo, que por primera vez no pensé mucho, es más, ni siquiera pensé, simplemente me deje llevar. Entonces me tope con la realidad, y nuevamente me percato que nada es tan simple. Pensaba que solo con mostrar poco a poco lo que soy (se necesita tiempo obviamente), pero al menos lo esencial, conseguiría a cambio eso que tanto deseaba, un hermoso proceso…

¡Pero!… siempre hay un pero… lo que ambos sentimos es diferente, lo que yo siento es lo que esperaba, pero fue tonto asumir que sería correspondida… reconozco que probablemente soy ingenua, inconforme, idealista, y demás. Que no debería quejarme, o pensar demasiado en lo que no tengo, y más en lo que tengo. Es triste pero no puedo evitarlo, es más fuerte de lo que pensaba, lucho contra ello pero aún no lo saco de mi mente, ojala pudiera… Cuando veo hacia atrás me doy cuenta que es algo que arrastro desde siempre, los motivos son diversos, la necesidad es la misma, la intensidad va en aumento…

No solo me refiero a esa necesidad de ser amada, sino también a ese miedo de nunca conseguirlo, un miedo que con el paso del tiempo se hace más latente, es cómo si tuviera un cronómetro y cada segundo cuenta, se va haciendo un poco más desesperante. Para calmarlo tenia otro placebo, la esperanza… me convencía de no preocuparme por el cuando, menos por el como, pues igual iba a ocurrir. Es irónico-cómico que una persona no creyente cómo yo, tuviera una fe tan ciega… Pero esta vez todo ha cambiado, ambos placebos dejaron de funcionar, caí en cuenta que eran solo placebos, y duele más de lo que imaginaba…

Duele mucho darme cuenta que pensaba estar tan cerca, y de todas maneras no lo conseguí, pero duele más tener ahora la certeza que probablemente jamás ocurrirá. En estos días fue como despertar y chocar contra la realidad, estoy pasando por un proceso que inevitablemente trajo esto como consecuencia, y no sé si agradecer que ocurriera ahora y no después cuando es demasiado tarde. Quizá con el tiempo logre acabar con este deseo, conformarme, vivir con lo que tengo y no pensar en lo que quiero… me parece tan triste, pero la tristeza no me es ajena, siempre la he cargado como un equipaje…

Supongo que todo es cuestión de tiempo. Cuando dije que no sabia el estatus de mi autoestima es porque a veces todo es tan confuso, solo yo logro ver en mi lo que nadie más ve, o puede ser que solo yo le de valor a lo que veo en mi… Siempre me sentí tan poco especial, quizá para algunos soy algo diferente, rara, loca, contradictoria, complicada, y otros apelativos… pero ser especial para mi es otra cosa… me refiero a aquellas personas que son amadas sin esfuerzo, que logran dejar una huella imborrable en alguien más, que se convierten en lo más importante en la vida de otro… por siempre, aunque no esten...

Este fin de semana estuve en la ciudad-pueblo donde me crié, allí hay un lugar muy especial para mi, lo llamo el boquete y esta junto al mar, iba a este sitio a disfrutar de esos atardeceres maravillosos, mientras meditaba, pensaba, me invadía la nostalgia y la melancolía, la tristeza y el dolor… era una suerte de lugar y momento de desahogo, así que aproveche y fui un rato hasta allá… Pareciera que estaba esperando por ese preciso momento, al llegar todas mis emociones explotaron al mismo tiempo, me invadieron las lágrimas, no podía pensar, solo me nacía llorar sin reprimirme y apretar mis manos con fuerza…

Fué tanta la fuerza, que me lastime un poco la palma derecha, con una piedra que ni recordaba que había tomado al llegar… solo en ese momento me percate que entre tantas emociones, por primera vez había una que salía a flote, rabia… tenia tanta rabia acumulada y no me daba cuenta, no sé contra quien o contra que, pero me siento furiosa, por desear tantas cosas y no obtenerlas, por no poder vencer las emociones que me agobian, por ser incapaz de dejar de sentir aquello que necesariamente tengo que desechar, pero sobre todas esas cosas, rabia por no poder entender y sentirme incapaz de salir de todo esto…

En estos momentos sigo en este proceso, se que me tomara tiempo… no creo que me ataque la desesperación como otras veces, esta vez no tengo las mismas fuerzas, no me motivan ya las mismas cosas (a menos que invente un nuevo placebo..). No es una sensación de paz y calma, aunque pareciera, es más bien una sensación de desasosiego que aparenta tranquilidad, desesperanza, como si me hubiera rendido… cosa rara. Una vez escribí algo en lo cual confesé que a veces sueño con alguien en quien refugiarme, poder dejarme caer sabiendo que esa persona me ayudará a levantarme… pero todo parece estar asociado…

P.D. Esto solo fue con la intención de desahogarme y continuar, lo necesitaba... a veces hace falta dejar constancia de este tipo de hitos en nuestra vida, pues aunque nos cueste reconocerlo, el pasado no lo dejamos atrás, lo llevamos con nosotros...

martes, agosto 15, 2006

No, yo no quiero morir

Estoy de pie, me siento muy mareada, esa punzada en mi cabeza no deja de retumbar, parece que voy cayendo, mi cerebro esta a punto de explotar, pero no ocurre… mientras tanto presiona cada vez más y más, tiene que haber un remedio, no lo soporto… Así que la tomo en mi mano… se siente fría y anormalmente pesada, se que no me gustan, siempre las deteste, pero en este momento no parece un elemento perturbador, tampoco representa algo bueno, todo es neutro, no ocurre… Entonces la acerco a mi sien, mis manos quedan sin fuerzas y me cuesta sostenerla, pero la presiono con fuerza… me da escalofríos al sentir el contacto con mi piel. Se acrecienta la presión en mi cabeza y necesito acabar con esto de una sola vez, así que respiro profundamente, el efecto es inmediato, no lo pienso mucho, pensar me trajo hasta acá, solo halo el gatillo.

Muchas veces tengo esa fantasía, cuando me doy cuenta que no puedo controlar mis emociones, y estas me llevan a un punto en el cual me siento sin consuelo ni esperanzas… Sin embargo, no lo asocio con la muerte, simplemente crea una ráfaga momentánea de alivio, es cómo una droga… El suicidio no es una salida para mí, no importa el nivel de mi depresión, jamás he pensado seriamente en quitarme la vida, aunque a veces morir es una opción un poco tentadora para muchos, en mi caso es totalmente nula. Tener pensamientos de muerte no me hace una suicida, pero refleja una lucha interior que en oportunidades no logro ganar, así que inevitablemente recurro a esa sensación de descompresión que me brindan esas fantasías, dependiendo de lo que sienta en el momento, pues ciertas emociones están relacionadas a diversas partes de mi cuerpo.

Los intentos fallidos de suicidio sobrepasan en gran medida a los verdaderos suicidios, ¿Porque?, pues no creo que la respuesta sea tan difícil de deducir, considero que una persona que está realmente determinada a quitarse la vida, simplemente no falla en el intento, o al menos le será sumamente difícil fallar… lo que pasa es que la mayoría de esos intentos no son con una intención verdadera de morir, representan un grito desesperado por ayuda y atención. Por esa razón eligen métodos en los cuales existan las posibilidades de rescate, sin embargo, aunque estos intentos no terminen con éxito, es necesario tomarlos en cuenta, porque ignorarlos alegando que lo único que desean es llamar la atención, puede provocar como consecuencia un próximo intento, esta vez con éxito. Hay casos de manipulación consciente, pero nunca se esta seguro, habría que actuar.

Recuerdo que hace menos de dos años, mi ex novio tuvo un intento de suicidio, yo lo conozco muy bien, demasiado diría yo… y se que su intención real no era morir, nunca lo ha sido, incluso entendí que hasta cierto punto yo era la persona que el esperaba que reaccionara más ante la situación… me llamo para contarme lo que había sucedido, mi primer instinto fue no querer intervenir de ninguna manera, a decir verdad era huir, pero no pude evitar sentirme ligeramente culpable, siempre es así, no podía evitarlo… Por lo que le dije que quería verlo y hablar con el, me contó cómo había ocurrido, inmediatamente me percate que no fue un intento nada serio, pero le preste atención, quería que me dijera que lo había llevado a esa situación, y me lo confeso… Sólo yo lo sabía y me di cuenta que al ser la única que conocía el motivo real, tenía cierta responsabilidad…

Probablemente cometí una soberana estupidez, quizá arriesgue demasiado a pesar de estar segura del porque, pero decidí no actuar cómo todos los demás a su alrededor, los cuales de inmediato lo trataron con demasiada delicadeza y complacencia, quizá por miedo, o por la culpa, quien sabe porque… Tenían miedo de lo que decían o hacían delante de el, buscaron ayudarlo de muchas maneras, pero a nadie se le ocurrió averiguar el motivo. El esperaba que yo también fuese así, quería que lo consolara y calmara, pero no lo hice, al contrario… lo confronte, primero le dije porqué pensaba que su intento de suicidio no había sido verdadero, le explique con detalles, el estaba sorprendido y un poco avergonzado. Por último hablamos de la razón por la cual lo hizo, confieso que me dolió mucho saberlo, pero no le exprese lastima ni pena por ello…

Ahora que lo recuerdo me pregunto cómo se me ocurrió tomar un asunto tan delicado (el que lo llevo a cometer el intento) y darle la vuelta del tal manera que al final logre sacarle incluso una sonrisa de alivio (lo que me alivio también a mi obviamente)… Ciertamente fue un riesgo que no estoy segura de volver a asumir, pero por todo lo que una vez habíamos vivido confié en lo que conocía, intente analizar junto a él (aunque no participara del análisis) lo que había pasado y sacar una conclusión un poco más llevadera. Se que no actué tal cómo el lo deseaba, de repente hasta fui un poco dura en ocasiones, lo siento pero es mi estilo, me funciona conmigo y lo empleo con los demás. Sin embargo no me arrepiento, ya que luego de esa conversación hubo un cambio en su comportamiento, y creo que lo mejor fue no demostrarle lástima ni hundirlo en sus penas…

P.D. Reconozco que soy de las que no pide ayuda… veré si puedo cambiarlo un poco…