¿A quien tengo que matar?
No es algo literal, representa una frase que se utiliza mucho en mi entorno, para demostrar de lo que somos capaces por lo que queremos, comúnmente se toma sin seriedad, como una burla a nosotros mismos… Es una de mis preferidas y me di cuenta que la utilizo más de lo que hubiese imaginado. Pero cabe preguntar realmente hasta donde me atrevería a llegar por lo que tanto deseo realizar…
Siempre he tenido mi propio código de conducta, pero este es inspirado únicamente en lo que me nace hacer, en realidad lo que me motiva es ser fiel conmigo misma, y a pesar que en algunos aspectos esto concuerde con lo que normalmente consideramos “moral”, no tiene ninguna importancia para mi, sin embargo, me di cuenta que a veces todo esto puede verse alterado y anulado…
Había límites que fueron fáciles de establecer, y que aunque parecieran influenciados por ciertas normas, estas solo representaban una situación que me resultaba inaceptable, el detalle no era la norma en sí, sino lo que esta implicaba y sus consecuencias. Pero cuando las emociones entran en juego, que difícil es seguir nuestras propias reglas, aquellas que deben mantenernos en equilibrio…
Y quizá la respuesta es no imponernos nada, dejar que todo salga de manera espontánea, pero no es tan sencillo, a mi me jode mucho lo que llamamos consciencia, y cuando reacciono después de hacer ciertas cosas, suelo tener sentimientos de culpa que prefiero evitar a toda costa, porque me persiguen como fantasmas a los que es imposible ahuyentar. Mi semáforo esta en amarillo.

Se supone que debo comenzar a parar, pues esta luz representa una advertencia, pero entonces me pregunto: ¿Y si piso el acelerador a fondo?, puedo llegar a pasar aunque sea riesgoso… No es raro tener esas dudas, a todos les pasa en algún momento, sin embargo, no es solo eso… casi siempre suelo parar, no por el peligro al cruzar sino lo que pasara si cruzo, esta vez temo lo que pase sino me atrevo.
Se que la luz debería ser roja, será que mí vista esta fallando a propósito o que mi consciencia se hace de la vista gorda por primera vez… La luz sigue en amarillo, o al menos eso creo, me da mucho miedo que cambie a roja antes de lograr pasar, así que voy muy rápido y pareciera que no puedo detenerme, ¿Qué haré?, solo espero no hacer realidad la frase, no quiero que alguien muera en mi intento…
P.D. A veces vale la pena arriesgarse, aunque sepas que luego sufrirás por hacerlo…






















