domingo, noviembre 19, 2006

¿A quien tengo que matar?

No es algo literal, representa una frase que se utiliza mucho en mi entorno, para demostrar de lo que somos capaces por lo que queremos, comúnmente se toma sin seriedad, como una burla a nosotros mismos… Es una de mis preferidas y me di cuenta que la utilizo más de lo que hubiese imaginado. Pero cabe preguntar realmente hasta donde me atrevería a llegar por lo que tanto deseo realizar…

Siempre he tenido mi propio código de conducta, pero este es inspirado únicamente en lo que me nace hacer, en realidad lo que me motiva es ser fiel conmigo misma, y a pesar que en algunos aspectos esto concuerde con lo que normalmente consideramos “moral”, no tiene ninguna importancia para mi, sin embargo, me di cuenta que a veces todo esto puede verse alterado y anulado…

Había límites que fueron fáciles de establecer, y que aunque parecieran influenciados por ciertas normas, estas solo representaban una situación que me resultaba inaceptable, el detalle no era la norma en sí, sino lo que esta implicaba y sus consecuencias. Pero cuando las emociones entran en juego, que difícil es seguir nuestras propias reglas, aquellas que deben mantenernos en equilibrio…

Y quizá la respuesta es no imponernos nada, dejar que todo salga de manera espontánea, pero no es tan sencillo, a mi me jode mucho lo que llamamos consciencia, y cuando reacciono después de hacer ciertas cosas, suelo tener sentimientos de culpa que prefiero evitar a toda costa, porque me persiguen como fantasmas a los que es imposible ahuyentar. Mi semáforo esta en amarillo.

Se supone que debo comenzar a parar, pues esta luz representa una advertencia, pero entonces me pregunto: ¿Y si piso el acelerador a fondo?, puedo llegar a pasar aunque sea riesgoso… No es raro tener esas dudas, a todos les pasa en algún momento, sin embargo, no es solo eso… casi siempre suelo parar, no por el peligro al cruzar sino lo que pasara si cruzo, esta vez temo lo que pase sino me atrevo.

Se que la luz debería ser roja, será que mí vista esta fallando a propósito o que mi consciencia se hace de la vista gorda por primera vez… La luz sigue en amarillo, o al menos eso creo, me da mucho miedo que cambie a roja antes de lograr pasar, así que voy muy rápido y pareciera que no puedo detenerme, ¿Qué haré?, solo espero no hacer realidad la frase, no quiero que alguien muera en mi intento…

P.D. A veces vale la pena arriesgarse, aunque sepas que luego sufrirás por hacerlo…

jueves, noviembre 16, 2006

Sueño de día y sueño de noche...

P.D. De noche mi mente enciende su propia luz, de día se orienta por la luz del sol...

domingo, noviembre 12, 2006

¡Me hace falta mi cámara!

Para tomar fotos que se convertirán en recuerdos, y recuerdos que nunca podre olvidar... momentos que atesorare en mi memoria. Una memoria que prefiere conservar aquello que impacta lo más profundo de mi ser... aunque no parezca importante, aunque sean solo instantes efímeros y sin sentido para la mayoría, son tesoros que conservo y me invaden de nostalgia. Esa nostalgia que se traduce en una mezcla de tristeza y felicidad, algo que representa tanto para mí...
P.D. Porque hay toda una historia detrás de la foto más simple... y son mis historias...

Ya que no rezo el Padre Nuestro…

Les dejo a continuación una variante de la oración “Padre Nuestro”, la escribí en un momento de completo y absoluto ocio, inspirado por alguien en especial (él no lo sabe pero así fue, ¡tengo testigos!), por supuesto rezándole a algo completamente diferente a la original… ya que siendo atea, no se podía esperar nada bueno de mi en el sentido religioso, aunque lo hice sin ofender… Nota: Va para aquellas amigas que me pidieron que la publicara y que no fuera tan boluda

“Pene mío que estas en los aires, santificado sea tu semen, venga tu erección a mi reino, hágase tu voluntad por donde quieras y cuando quieras… dame hoy la cogida de mi vida, no te perdono si no lo haces, así que no me ofendas… déjate caer en la tentación y no me libres del mal (sino todo lo contrario) amén…

P.D. Bueno, ¡si se ofendieron tampoco es mi problema! ¿Quieren rezar conmigo? ;-)

domingo, noviembre 05, 2006

Nuevo trabajo nueva vida viejos sueños

Definitivamente gran parte de nuestra vida se va en el trabajo. Trabajamos para sobrevivir, pero a veces parece que sobrevivimos para trabajar. En un día normal ocho horas la utilizamos para laborar, se supone que ocho para dormir, eso nos deja ocho horas más… pero no contamos con al menos una hora para prepararte para ir al trabajo, otra hora en el camino entre ir y venir, a veces es el doble, y si no trabajas corrido, las dos horas en el almuerzo que para este tipo de horarios es una perdida total, a eso estamos sumando cuatro horas, lo que nos deja solo cuatro horas más del día, las cuales suelen ser poco aprovechables porque normalmente no son continuas y las utilizamos comúnmente en quehaceres, diligencias u obligaciones que no disfrutamos.

(Todo depende, pero lo cierto es que nuestro día gira en torno al trabajo)

Durante años estuve huyendo de la posibilidad de llevar una vida así, soñaba no solo con trabajar, sino disfrutar de mis labores, hacer algo que tuviera un significado, un propósito que me llenara, pero suena muy utópico he idealista. Luego de salir de la universidad, he incluso algunos años antes, trate de buscar algo así, tuve la oportunidad de trabajar por mi cuenta hasta cierto punto, y los últimos dos años y medio, forme parte de una empresa que me permitió hacer algunas cosas que me satisfacían, pero lamentablemente de eso no se come… Entonces tuve que recurrir a una especie de sueño olvidado y arriesgarme, no era lo mismo que soñaba ahora, pero determinados eventos favorecían. Para todos era la mejor opción posible, para mi era como peor es nada…

A pesar de lo complicado que fue salir en busca de este nuevo trabajo, y de muchas condiciones en contra, con menos esfuerzo del que esperaba conseguí la oportunidad. Y aunque no es en los mejores términos, a todos a mí alrededor les parece un logro y dicen que lo importante es entrar, ojala yo tuviera el mismo entusiasmo, se que es una oportunidad con la que muchos acá sueñan, debería estar emocionada, pero no lo sé… La realidad es que simbólicamente representa el abandono de otros sueños que para mi eran realmente importantes, es como desviar el camino que llevaba, conformarme con vivir la vida que la mayoría quiere tener, pero que no me satisface… Sé que de todas maneras puedo continuar con algunos sueños, aunque sería complicado y más difícil.

Pero otros sueños tienen que morir casi necesariamente, se convertirían entonces en “viejos sueños” y como dice una frase de la película Los Puentes de Madison County "Los viejos sueños eran buenos sueños. No se cumplieron, pero me alegro de haberlos tenido...". Siento que no debo quejarme, aunque tenga ese derecho… pero ejercerlo es como cachetear la vida de tanta gente que tiene tan poco, que no tiene oportunidades, que vive en las peores condiciones humanas, y yo que tengo tanto en comparación, debería simplemente estar agradecida por ello. Y lo estoy por supuesto, pero es irónico que precisamente uno de mis sueños signifique poder ayudar a ese tipo de gente y mis posibilidades se vean reducidas ahora por mi nueva vida más rutinaria…

Supongo que a pesar de todo y conociéndome… encontrare la manera de alcanzar algunas metas trazadas hace tanto tiempo, que no abandonare totalmente muchos sueños, solo que los adaptare y seré más realista, ya que además sin estabilidad emocional nunca estaré realmente bien. Pero hay una cara oculta detrás de todo esto, los sueños imposibles que aún conservaban una esperanza, escondida muy en el fondo de mis pensamientos… Aquellos que aunque uno se propone deshacer, es como si no pudiera vivir sin ellos, esos que representan la fantasía de lo más deseado y amado. Y que ahora ante estas nuevas condiciones de vida que atacan directamente las pocas esperanzas que conservaba, no tienen más remedio que desaparecer a la fuerza, o esconderse aún más…

P.D. Me estoy desahogando, pero no puedo negar que esta oportunidad tiene muchas más cosas positivas que negativas… y tendré que aprender a aceptar esta nueva vida…